Planchar puede parecer una parte secundaria del patchwork, pero influye muchísimo más de lo que parece en el resultado final.
Puedes haber cortado bien, coser con un margen constante y aun así encontrarte con bloques abultados, intersecciones difíciles de casar o pequeñas deformaciones.
Muchas veces, parte del problema está en cómo hemos planchado las costuras.
Y aquí aparece una de las preguntas más habituales:
¿Las costuras de patchwork se planchan abiertas o hacia un lado?
La respuesta corta es: depende.
No existe una única forma correcta para todos los bloques. Hay distintas maneras de distribuir los márgenes de costura y cada una puede resultar más útil en una situación diferente.
En este artículo vamos a ver tres de las que más utilizo:
- costuras hacia un lado y encontradas o nesting;
- costuras abiertas;
- costuras giradas en espiral para repartir el volumen.
Cuando planchamos ropa solemos deslizar la plancha continuamente sobre el tejido.
En patchwork prefiero pensar más en presionar que en planchar.
Coloca la plancha sobre la pieza, deja que actúen el calor y su propio peso, levántala y vuelve a colocarla donde sea necesario.
¿Por qué?
Porque si arrastramos demasiado la plancha podemos terminar estirando o deformando algunas piezas, especialmente cuando trabajamos con triángulos o con bordes cortados al bies.
Así que recuerda:
presiona, levanta y vuelve a colocar.
¿Por qué es importante planchar las costuras en patchwork?
Cada pequeña unidad que vamos cosiendo terminará formando parte de otra mayor.
Si una costura queda levantada, torcida o con demasiado volumen, esa pequeña diferencia puede complicar la siguiente unión.
Un buen planchado nos ayuda a conseguir:
bloques más planos;
medidas más estables;
menos acumulación de tela;
y un montaje final más cómodo.
Por eso me gusta incorporar el planchado al propio proceso de costura.
Coso una unidad, la plancho y después continúo con la siguiente unión.
No espero a terminar todo el bloque para intentar arreglarlo al final.
1. Planchar las costuras hacia un lado
Es probablemente la forma más tradicional de trabajar.
Después de coser dos piezas, dejamos juntos los dos márgenes de costura y los planchamos hacia uno de los lados.
Seguramente habrás escuchado muchas veces aquello de:
“Plancha siempre hacia la tela oscura”.
Es una buena referencia porque evita que un margen oscuro pueda transparentarse a través de una tela muy clara.
Pero no la considero una regla absoluta.
A veces me interesa decidir hacia dónde va una costura pensando en la siguiente unión que voy a realizar.
Y ahí entra una de mis técnicas favoritas.
Costuras encontradas o nesting
Imagina dos unidades que después tenemos que unir.
Si planchamos la costura de la primera hacia la derecha y la de la segunda hacia la izquierda, al colocarlas derecho con derecho los márgenes quedan en direcciones opuestas.
Cuando acercamos ambas costuras podemos notar cómo prácticamente encajan una contra otra.
Eso es el nesting.
Este pequeño encuentro crea una especie de tope natural y facilita muchísimo que las costuras coincidan.
Es especialmente útil en:
filas de HST;
Four Patch;
bloques con muchas unidades repetidas;
vuelos de la oca;
y cualquier diseño en el que necesitemos casar numerosas intersecciones.
Entonces, ¿siempre hacia la tela oscura?
No necesariamente.
Si planchar hacia otra dirección va a permitirme enfrentar dos márgenes y conseguir una unión más precisa, prefiero planificar las direcciones de planchado pensando en el bloque completo.
No estamos planchando una costura aislada: estamos preparando la siguiente.
2. Planchar las costuras abiertas
La segunda opción consiste en separar los dos márgenes y planchar uno hacia cada lado.
El resultado es una costura muy plana y con el volumen repartido de forma bastante uniforme.
Puede resultar especialmente útil cuando tenemos:
muchas costuras convergiendo en una zona;
bloques con gran cantidad de piezas;
unidades donde el volumen empieza a acumularse;
o situaciones en las que no necesitamos utilizar el nesting para casar costuras.
La principal diferencia respecto a planchar hacia un lado es muy fácil de ver desde el reverso.
Hacia un lado: los dos márgenes permanecen juntos.
Costura abierta: cada margen queda a un lado de la línea de costura.
¿Cuál es el inconveniente?
Principalmente, que requiere un poco más de tiempo.
Hay que abrir cuidadosamente los márgenes y plancharlos.
Además, como la propia línea de costura queda justo entre ambos márgenes, conviene trabajar con una puntada adecuada y evitar que quede excesivamente larga.
Pero cuando el objetivo principal es reducir grosor, las costuras abiertas pueden ser una solución estupenda.
3. Girar las costuras en espiral
Y llegamos a uno de esos pequeños trucos que parecen poca cosa hasta que los pruebas.
Es especialmente útil cuando cuatro costuras se encuentran en un mismo punto, por ejemplo en:
Four Patch;
molinillos o Pinwheel;
determinadas composiciones con HST.
Si todos los márgenes terminan apilándose alrededor de ese mismo punto, puede aparecer la famosa “montañita” en el centro.
En lugar de dejar toda esa tela acumulada, podemos distribuir las costuras formando una pequeña espiral.
Cómo hacer el giro de costuras
Una vez cosido el bloque:
Localiza el punto central donde se encuentran las cuatro costuras.
Desde el reverso, comprueba cómo están distribuidos los márgenes.
Si es necesario, libera cuidadosamente las pocas puntadas que afectan únicamente al margen de costura en el centro.
Distribuye los cuatro márgenes siguiendo una misma dirección alrededor del punto central.
Presiona cuidadosamente con la plancha.
Al darle la vuelta al bloque verás que el volumen del centro se ha repartido.
Y en el reverso aparecerá esa característica forma de pequeño remolino o cuadradito abierto.
Es uno de mis trucos favoritos para conseguir centros mucho más planos.
¿Costuras abiertas, hacia un lado o giradas?
No necesitas escoger un sistema y utilizarlo para absolutamente todo.
De hecho, mi recomendación es justo la contraria:
aprende qué consigue cada uno y elige según el bloque.
Puedes utilizar esta referencia:
Hacia un lado
Cuando quieras aprovechar el nesting para casar costuras o trabajar de una forma rápida y tradicional.
Abiertas
Cuando necesites repartir el volumen y conseguir una zona especialmente plana.
Giradas
Cuando varias costuras confluyan en un mismo punto y quieras evitar una acumulación excesiva en el centro.
En un mismo quilt pueden convivir perfectamente distintos sistemas.
Cómo planchar correctamente una costura de patchwork
Independientemente de la dirección que elijas, esta pequeña secuencia funciona muy bien.
1. Asienta primero la costura
Nada más coser, coloca la pieza tal como sale de la máquina, todavía cerrada, y aplica la plancha durante unos instantes.
Esto ayuda a asentar las puntadas.
2. Coloca el margen en la dirección elegida
Abre la pieza cuidadosamente y decide si los márgenes irán:
hacia un lado;
abiertos;
o distribuidos según la construcción del bloque.
3. Presiona sin arrastrar
Coloca la plancha sobre la pieza.
No hace falta empujarla continuamente hacia delante y hacia atrás.
4. Comprueba el bloque antes de seguir
Antes de añadir nuevas piezas, mira el resultado.
¿Está plano?
¿La costura se ha asentado?
¿La dirección del margen facilitará o complicará la siguiente unión?
Es mucho más fácil corregirlo ahora que después de haber añadido cuatro piezas más.
¿Planchar con vapor o en seco?
Yo prefiero empezar en seco.
Muchas costuras de patchwork no necesitan más.
Si alguna se resiste, podemos utilizar un poco de vapor de forma controlada.
Lo importante es no combinar demasiado calor, humedad y movimiento sobre una pieza que queremos mantener precisa.
Especialmente cuando trabajamos con bordes al bies, cuanto menos forcemos el tejido, mejor.
Herramientas útiles para planchar patchwork
No necesitas llenar el taller de accesorios, pero algunas herramientas pueden resultar cómodas.
Una superficie de planchado cerca de la máquina
Probablemente sea lo que más vas a utilizar.
Una tabla pequeña junto a la zona de costura puede resultar mucho más práctica que levantarte continuamente para ir hasta una tabla grande.
Mini plancha
Puede ser cómoda para bloques pequeños y para tenerla siempre preparada junto a la máquina.
No es imprescindible, pero para trabajar por unidades resulta muy práctica.
Alfombrilla de lana
Retiene muy bien el calor y puede ayudar a conseguir costuras muy planas.
Pero aquí quiero dejarte una advertencia importante:
no coloques una alfombrilla de lana directamente encima de tu base de corte.
El calor puede atravesarla y terminar deformando el mat.
Utiliza debajo una superficie apropiada que soporte el calor
⚠️ Cuidado con la base de corte
Si utilizas una alfombrilla de lana para planchar, no la coloques directamente sobre tu mat de corte. El calor puede atravesarla y deformar la base.
Coloca debajo una superficie resistente al calor y deja el mat fuera de la zona de planchado.
Clapper o bloque de madera para planchado
Se coloca sobre una costura todavía caliente después de plancharla.
La madera ayuda a mantener la presión mientras la pieza se enfría y puede conseguir costuras especialmente planas.
Es útil, aunque tampoco imprescindible para empezar.
El mejor sistema de planchado es el que piensa en el bloque completo
Si tuviera que resumir todo este artículo en una sola idea sería ésta:
no decidas cómo planchar una costura únicamente mirando esa costura.
Mira qué ocurrirá después.
Pregúntate:
¿con qué pieza tendrá que encontrarse?
¿quiero que ambas costuras encajen?
¿se van a acumular demasiadas capas?
¿hay cuatro costuras encontrándose en el centro?
Cuando empiezas a tomar esas decisiones pensando en la construcción completa del bloque, el planchado deja de ser simplemente “aplastar costuras”.
Se convierte en otra herramienta de precisión.
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